INFORMACIÓN DEL PROYECTO MADRID - FORTUNY
Serenidad y equilibrio son las dos palabras que mejor definen los espacios de esta vivienda. Armonía y amor por los detalles exquisitos, las claves decorativas de sus ambientes. Todo tan señorial como el barrio donde se ubica que es la zona de Castellana a Colón. Aquí en el estudio, conseguimos como todos nuestros trabajos, un juego perfecto y ecléctico entre modernidad y clasicismo al gusto de sus propietarios y resolviendo todas sus necesidades.

Al no tratarse de una casa familiar, nos decantamos por aumentar y abrir el espacio destinado a los invitados, de forma que los ambientes potenciaran visualmente su capacidad y se generara una corriente de luz natural que inundara las estancias públicas.

En el salón se propuso camuflar una librería anticuada a la que no se le daba uso pero que el propietario no quiso eliminar. Se hizo con unas cortinas de terciopelo en color piedra igual que el entelado de la pared. Estas cortinas en una de las paredes sirven como fondo a un gran cuadro de Francisco Iturrino, y en la pared paralela que da al comedor, las cortinas se entreabren con dos alzapaños a modo de escenario, creando un efecto muy teatral y una vista muy singular del comedor. En esta habitación se utilizó un papel de Zoffany imitando espejo antiguo, creando un efecto decadente y a la vez contemporáneo y atrevido. En el mobiliario del apartamento, siguiendo la línea del estudio, se optó por utilizar sofás de Jean Michel Frank con muebles diseñados por el estudio con el mismo espíritu de los diseñadores de esta época. También se usaron algunos muebles Biedermaier junto a una pareja de columnas dóricas y esculturas neoclásicas en bronce del Grand Tour.

Todo este conjunto, acompañado de una paleta de color atrevido y sorprendente junto con materiales nobles, son la base de calidad sobre la que se sostiene esta decoración esencialmente contemporánea de gran ritmo, suntuosidad y riqueza.

Fotografías por: Monste Garriga